Se trata de una mercancía que no es cualquier cosa. Suponemos la sensación agridulce que debió recorrer la mente de nuestro amigo y compañero. ¿Estarán las cosas tan mal como para que ni los ladrones puedan deshacerse con la indignidad necesaria de su botín? o ¿tendrán que comulgar en una boda y no quisieron darles la absolución hasta restituir lo robado?.
Nadie debe sorprenderse. Cada cosa tiene su momento. Ya se sabe que ahora la plata se vende mejor que el oro en los comercios normales. Por su parte, también los ladrones de coches, como al parecer los de las antigüedades, se adaptan a la crisis y en vez de robar Audi Q7, Mercedes CLS o Toyota Land Cruiser prefieren el Toyota Yaris, el Audi A3 y el Volvo S60.
"Anécdotas aparte, en nuestro caso, poco nos importan las modas y circunstancias de los peristas y sus “proveedores”. Con o sin crisis, donde deben estar es en el paro", ha declarado Borja Ybarra, presidente de la Federación Española de Anticuarios.
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